Agregar a un bowl grande el queso crema a temperatura ambiente, la vainilla y el azúcar, y batir hasta incorporar. Debería quedar una mezcla suave, sin grumos. Si usas una batidora de pedestal, usa el aditamiento de paleta para batir. Asegúrate que no haya queso crema sin mezclar en los bordes.
En un bowl aparte, batir los huevos sólo para romperlos. Agregarlos en 4 etapas a la mezcla anterior, batiendo a velocidad baja y sólo hasta incorporar. Es importante no batir en exceso para no incorporarle aire a la mezcla.
Agregar la crema de leche y mezclar a velocidad baja sólo hasta incorporar.
Agregar el chocolate derretido (pero no caliente) a la mezcla, e incorporarlo con una espátula de silicona o mezquino, con movimientos envolventes hasta conseguir una mezcla uniforme.
Volver a aceitar el molde donde se horneó el brownie de ser necesario (por los lados) y verter la mezcla del relleno sobre el brownie ya tibio y emparejar la superficie.
Para hornearlo hay dos opciones, la primera: ponerlo en el horno sobre la rejilla de al medio, y poner más abajo una bandeja con agua hirviendo para generar vapor en el horno. La segunda: antes de agregar el relleno, envolver bien la base del molde con papel aluminio para evitar que le entre agua al molde (hacer varias capas en distintos sentidos), y poner el cheesecake dentro de una bandeja apta para el horno con agua hirviendo hasta la mitad de la altura del molde. En ambos casos: hornear por 1 Hora – 1 Hora 10 minutos a 160ºC, o hasta que los bordes se vean firmes, pero al sacudir suavemente el molde, el centro aún tenga un ligero movimiento. No cocinarlo en exceso, no debe estar completamente firme cuando se saca del horno.
Apenas salga del horno, pasar un cuchillo delgado por todo el borde para despegarlo y así evitar que se agriete la superficie al enfriarse y contraerse el cheesecake.
Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente sobre una rejilla. Una vez frío, llevar al refrigerador por al menos 6 horas, o preferiblemente durante toda la noche.