Derretir la mantequilla y dejarla enfriar hasta que esté a temperatura ambiente. Calentar la leche en el microondas o en una olla, sólo hasta que esté tibia al tacto, no debe estar muy caliente (por que si no podemos matar la levadura).
Si tienes una batidora de pedestal: Agregar la leche, mantequilla y vainilla a un bowl (al bowl de la batidora de pedestal). Agregar la levadura en polvo y batir con un batidor de mano hasta disolver.
Si no tienes una batidora de pedestal: Agregar la leche, mantequilla y vainilla a un bowl. Agregar la levadura en polvo y batir con un batidor de mano hasta disolver.
Si tienes una batidora de pedestal: En un bowl aparte, mezclar la harina, azúcar, cardamomo y sal, y agregar de a poco al bowl con la leche, mantequilla y levadura, mientras se bate con el accesorio de gancho de la batidora, a velocidad baja. Una vez que se haya integrado completamente, seguir batiendo por 5 minutos, o hasta que se vea una masa suave y brillante, que ya no es tan pegajosa.
Si no tienes una batidora de pedestal: En un bowl aparte, mezclar la harina, azúcar, cardamomo y sal. Hacer un agujero en el centro e ir agregando de a poco la mezcla de leche, mantequilla y levadura, juntando la masa con los dedos o con una espátula o raspa. Una vez integrada la masa, amasar en un mesón ligeramente enharinado por 8 minutos, o hasta que se vea una masa suave y brillante, que ya no es tan pegajosa.
Aceitar ligeramente un bowl, formar la masa para que quede redonda y poner la masa en el bowl aceitado. Tapar con un film plástico de cocina y dejar leudar por 40 minutos, o hasta que duplique su tamaño.
Mientras la masa leuda, hacer el relleno: agregar a una olla los arándanos, azúcar, agua y limón, ralladura y revolver. Agregar la maicena con un colador para cernirla, y mezclar. Cocinar a fuego medio, revolviendo con una espátula de silicona y presionando los arándanos para aplastarlos. Cocinar hasta que haya espesado (deberían ser cerca de unos 5 minutos desde que empieza a hervir). Traspasar a un bowl y dejar enfriar completamente en el refrigerador.
Una vez leudada la masa. Enharinar ligeramente el mesón, poner la masa en el mesón y estirarla con un uslero hasta que quede un rectángulo de 35 x 45 cm aproximadamente. No debe quedar tan delgada, idealmente debería tener un grosor de unos 3 mm. Al estirar la masa, ir parando a ratos y moverla, para asegurar que no se esté pegando al mesón.
Pincelar la masa con mantequilla derretida, y agregar encima montoncitos de relleno de arándanos con un cucharón. Distribuirlos usando una espátula o cuchara, hasta cubrir completamente la masa. Espolvorear con azúcar rubia.
Con el lado más angosto del rectángulo de masa al frente tuyo, dividir “visualmente” el rectángulo en tres. Tomar el extremo de masa de más arriba (de más lejos) y doblarlo hacia adentro hasta cubrir 2/3 del rectángulo, y luego doblar hacia adentro el extremo más cercano a ti, sobre el resto.
Con cuidado, volver a estirar la masa hasta volver a formar un rectángulo nuevamente. Recomiendo usar las manos para estirar la masa (intentar que no se escape relleno).
Una vez formado el rectángulo, cortar 15-17 cintas de masa de 3 cm de ancho usando un cuchillo grande bien afilado, o con una rueda para cortar pizza. Las cintas deben cortarse por el lado más largo del rectángulo, para que queden más cintas que son un poco más cortas (en vez de pocas cintas muy largas).
Para formar los rollitos: Tomar una cinta y estirarla ligeramente tomándola desde los extremos y dándole golpes muy suavecitos contra el mesón. Tomándola desde los extremos, torcerla para que quede con forma de espiral. Enrollar el espiral “como un caracol”, empezando de un extremo, hasta enrollar la cinta completa. Debería quedar lo más apretada posible. Dejar el extremo de la cinta por abajo del rollito y pellizcarlo contra el resto de la masa para cerrarlo.
Poner los rollitos sobre bandejas de horno con papel para hornear o mat de silicona, separados entre ellos. Dejar leudar por 1 hora.
Preparar el glaseado mezclando el huevo con la leche. Una vez leudados los rollitos, pincelarlos con glaseado de huevo, espolvorearlos con azúcar, agregarles crema pastelera encima (puedes usar una manga o una cuchara) y llevarlos al horno precalentado a 180ºC por 15-20 minutos o hasta que estén dorados.
Recomiendo servirlos tibios, puedes recalentarlos unos minutos en el horno antes de servir.