Necesitarás un sartén de fierro o un molde de tarta o pie de vidrio o cerámica apto para el horno, de 23-25 cm de diámetro.
Precalentar el horno a 200°C. Poner en el horno el sartén o molde que se va a utilizar, para calentarlo. Verifica que sea apto para el horno.
Para el Dutch Baby: Agregar a una licuadora todos los ingredientes del dutch baby, a excepción de los 20 g de mantequilla fría. Licuar hasta obtener una mezcla homogénea, dejar reposar por 10-15 min y volver a licuar por un par de segundos.
Una vez que el horno esté a 200°C, sacar el molde o sartén del horno y con mucho cuidado agregar la mantequilla fría y ladearlo para que la mantequilla cubra toda la superficie.
Agregar toda la mezcla del dutch baby al sartén o molde e inmediatamente llevar al horno. Hornear por 20-25 minutos, o hasta que los bordes estén dorados. No abrir el horno mientras se esté horneando.
Para las peras caramelizadas: Calentar un sartén a fuego medio-alto. Agregar la mantequilla y poner las peras boca abajo. Bajar el fuego a medio, dejarlas un par de minutos para que se doren y luego darlas vuelta para dorar el otro lado. Dejar un par de minutos y agregar el azúcar, junto con una cucharada de agua. Dejar un par de minutos para que espese la salsa y sacar del fuego
Para servir: espolvorear el dutch baby con azúcar flor y agregar encima las peras caramelizadas. ¡Puedes servirlo con helado de vainilla! Servir inmediatamente ya que el dutch baby se irá desinflando.