Precalentar el horno a 140ºC. Preparar una bandeja de horno con papel mantequilla o un mat de silicona.
A un bowl grande: agregar la avena, avellanas partidas en dos, almendras picadas y semillas. Revolver bien.
A una olla pequeña a fuego medio: agregar la miel y el aceite de coco y calentar sólo hasta derretir. Sacar del fuego y agregar el jugo de naranja, especias, vainilla, sal y cacao en polvo y mezclar bien con un batidor de mano. Verter sobre el bowl con la mezcla anterior y mezclar bien.
Transferir la mezcla a la bandeja de horno preparada, cuidando que quede una capa pareja, para que así se dore de manera uniforme. Hornear por 40 minutos, revolviendo con una espátula cada 5-10 minutos, para que no se queme (no se salten este paso, porque se quema rápido).
Una vez lista, poner la bandeja de horno sobre una rejilla y cuando la granola se haya enfriado pero aún siga tibia, agregar los chips de chocolate bien distribuidos a lo largo de la bandeja. No moverlos, ya que comenzarán a derretirse un poco con el calor de la granola, lo que hará que queden pequeños montoncitos de granola con chocolate. Agregar la cucharada de azúcar rubia, que al pegarse con el chocolate le dará un toque crujiente.