A una procesadora o juguera, agregar los garbanzos ya fríos, las betarragas frías, tahini, aceite de oliva, ajo, jugo de limón, un poco del líquido de cocción de los garbanzos, sal y pimienta, y procesar.
Si no se procesa con facilidad, agregar más líquido de cocción de los garbanzos, y seguir procesando hasta conseguir la textura deseada. Para ajustar la consistencia, ir agregando más líquido de cocción (yo usé 125 ml en total).
Probar y ajustar la sal y pimienta.
Al servir, agregar un poco más de aceite de oliva. También puedes agregarle perejil o cilantro, sésamo negro o pétalos de flores.
Disfrútalo untándolo con galletitas, pan pita, bastones de zanahoria, ¡o lo que más te guste!