Agregar a un bowl la leche tibia (no debe estar muy caliente ya que si no, podría matar la levadura) y añadir la levadura. Batir con un batidor de mano para integrarla bien.
Agregar la mantequilla derretida, aceite, vainilla y mezclar.
En un bowl aparte, batir ligeramente los huevos para mezclarlos y agregarlos a la mezcla anterior. Batir sólo hasta incorporar.
A un bowl grande (si vas a utilizar una batidora de pedestal, usa el de la batidora) agregar la harina, sal y azúcar y mezclar.
Añadir la mezcla de ingredientes líquidos e incorporar. Si usas una batidora de pedestal, utiliza el accesorio de gancho a velocidad baja, para amasar por 7 minutos. Si no usas una batidora de pedestal, amasar a mano por 8-10 minutos. Debería quedar una masa húmeda pero no pegajosa (no debería pegarse a las manos). Si luego de amasar encuentras que está muy pegajosa, puedes agregar un poco más de harina.
Aceitar ligeramente un bowl. Luego de amasar la masa, formar una bola con ella y traspasarla al bowl aceitado. Tapar con film de cocina o un paño húmedo y dejar leudar por 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Una vez duplicado el tamaño, traspasar la masa al mesón y aplastar suavemente para quitarle el aire. Dividir la masa en trozos de 60 g cada uno utilizando una pesa de cocina, o dividir la masa en 18 partes iguales.
Formar bollitos con cada uno de los trozos. Para ello, aplastar cada bolita con las yemas de los dedos y agregar una cucharadita del relleno en el centro cuidando no agregar demasiado líquido (más manzana que líquido). No agregar relleno en exceso ya que de contrario costará cerrarlos. Llevar los bordes hacia el centro y pellizcar bien la masa para sellarla. Dar vuelta de modo que la unión quede hacia abajo, y de ser necesario volver a darles forma redonda con las manos.
Distribuir los bollitos sobre una bandeja de horno preparada con papel para hornear, dejando espacio de separación entre ellos. Sacar un trozo pequeño de la canela entera (a modo de tallo) y ponerla en el centro cuidando no pinchar demasiado la masa. Repetir con todos y cubrirlos con film plástico de cocina para evitar que se seque la masa. Dejar leudar por 30 minutos.
Transcurrido este tiempo, pincelar las masas con glaseado de huevo (huevo + yema batidos), y espolvorear con azúcar rubia.
Traspasar cada pancito de manzana a una bandeja preparada con papel para hornear, dejando harta separación entre ellos y llevar el horno precalentado a 180ºC por 20 minutos o hasta que estén dorados y cocidos. Es importante mantener tapados en todo momento los pancitos que aún no vayas a hornear.
Servir tibios. Antes de servir, puedes agregarles una hoja real a cada manzana para que tengan más apariencia a una manzana.