Mi versión de este clásico dulce chileno. Capas de hojarasca que se deshacen en la boca, mezcladas con manjar y merengue italiano, ¡es una carta segura!
Un postre que en general viene cargado con recuerdos y felicidad. Nada mejor que untar una cuchara en ese líquido suave con sabor a vainilla, y esas nubes de merengue esponjoso. ¡Te enseño a hacerlo con un toque distinto! Mi versión lleva frutillas, pistachos y naranja.
¡Conitos para sorprender de lo ricos y lindos que son! Con una capa interna de chocolate y rellenos con crema pastelera de café es imposible que desilucionen, y te enseño a hacerlos paso a paso.
¡Esta receta es de un clásico chileno! La hojarasca es un poco distinta a la hojarasca clásica (a mi gusto más rica), porque lleva harta mantequilla, ¡lo que la hace más húmeda y riquísima!